Estimado empresario, en una situación difícil, en la que estamos analizando todos y cada uno de los costes que tiene nuestra empresa, es fácil caer en la tentación de eliminar la cuota anual o semestral que pagamos a las asociaciones patronales a la que pertenecemos. Si vamos más allá, y efectivamente la tentación se transforma en "pecado", no será necesario pasar por el confesionario, es sólo un "pecado venial", una decisión humana, comprensible y del todo legítima, pero que plantea una cuestión: ¿por qué me doy de baja de la patronal si hasta ahora he estado miembro? La respuesta es - dolorosa para los dirigentes de las patronales - porque "tampoco en saco ningún provecho ya que si lo sacara mantendría la inversión", que no gasto.
La siguiente pregunta, y que ahora pueden hacerse las dos partes, es: ¿por qué no hay provecho? Probablemente, también las dos partes creerán que porque no se ofrece el servicio que el asociado pide, viéndolo cada uno desde su perspectiva.
Fomento del Trabajo representa a 163 organizaciones empresariales en Cataluña de las cuales 23 son territoriales e intersectoriales y 140 sectoriales. Estas últimas tienen un rasgo característico, que normalmente gestionan bien, que es la convivencia entre competidores y los potenciales conflictos que pueden aparecer, aunque visto desde otra óptica, este rasgo favorece la cooperación y la posibilidad de desarrollar clusters. Porque a fin de cuentas, una patronal es un entorno para colaborar, participar y compartir, y sobre todo, en épocas malas, vale más ir acompañado que solo - es mejor compartir mis penas, ya que son menos penas, y compartir las alegrías, pues son más alegrías. Considerando este enfoque, puede ser vale la pena adaptar la frase de JF Kennedy: no te preguntes que puede hacer la patronal para ti, preguntado que puedes hacer tú por la patronal.
Ahora bien, los dirigentes de las patronales deben ser conscientes de que deben ofrecer servicio, que el asociado debe percibir contrapartida. Hay quienes han optado por constituirse, incluso, en empresa de servicios compitiendo directamente con otras empresas, y personalmente no creo que esta sea la finalidad de una organización patronal - lo sería más de una especie de cooperativa dedicada a la prestación de servicios profesionales. El servicio, sea patronal territorial o sectorial, pasa por proyectar el colectivo, para hacerlo visible, con capacidad de influir sobre terceros apoyando las necesidades e intereses de los asociados, es decir, pasa por hacer política en el sentido más noble del término. El servicio también pasa por aquellas actividades horizontales útiles para todos los asociados pero que no compiten con servicios que pueda ofrecer el mercado. Uno de muy claro, por ejemplo, es la gestión de información, fue el Business Intelligence Unit del sector o del territorio, que facilite la toma de decisiones estratégicas en empresas que no tienen capacidad de acceso. Pero para ofrecer servicio, los dirigentes de las patronales deben ser capaces de identificar que quieren sus asociados y, sobre todo, que quieren que no saben que quieren, y eso es una cuestión de actitud, de demostrar que efectivamente se preocupan por ellos, captar su estado de ánimo, visitarlos, ver su realidad de cerca, qué les preocupa, de qué están contentos, escuchar y hacer correr las iniciativas de los asociados y defender los intereses en todos aquellos lugares donde haga falta, en definitiva, moverse.
En los tiempos que nos toca vivir, los empresarios deben mantenerse unidos y los dirigentes de las patronales, sobre todo de las más pequeñas, demostrar fehacientemente que están a su lado. Algunas de granos, públicamente ya lo hacen.
Josep Albet




















2/04/2009 a las 15:57
Estimado José,
Fantástica reflexión! Es una situación que me es cercana y me siento plenamente identificada con tu opinión. Evidentemente los comportamientos individuales no se corresponden siempre con los posicionamientos que estos mismos individuos o empresas hacen a nivel colectivo, por motivos diversos e incluso por motivos estrictamente empresariales. Pero esto es así, y para eso están las asociaciones empresariales, para hacer de Loby o hacer política en el correcto sentido de la palabra. Y es importante que todos pongamos de nuestra parte y sobre todo que mantengamos la coherencia en los valores que defendemos. Tenemos que recuperar ilusión y generar adhesiones a un proyecto, pero a la vez ganar también partidos, es decir, pasar del discurso a la propuesta de actuaciones concretas y elevarlas a donde corresponda.