Estimado empresario, esta semana quiero hablarte del Paseo de Gracia, la calle más emblemática de la capital de Cataluña. Hay quien lo considera los Champs Elysées de Barcelona. Hombre, no sé si da para tanto, por si es cierto que a pesar de ser más corto y más estrecho, tiene una retirada. Lo podrás comprobar subiendo a la azotea del Hotel Casa Fuster (Domènech i Montaner) desde donde hay una fantástica panorámica de la calle hasta el mar.
El Paseo de Gracia es un espacio con historia. Debemos remontarnos a principios del siglo XIX, cuando Barcelona estaba todavía encorsetada por las murallas y rodeada por un plano donde despuntaban masías rodeados de campos que parecían un jardín. Sus límites no iban mucho más lejos de aquellas murallas. Saliendo por el portal del Ángel comenzaba el camino del vecindario de Gracia, que se veía al fondo como un puñado de casas mal avenidas. Es hacia el 1824 que se habla de dar un paseo con una buena arboleda en algún lugar de fuera de las murallas. Es decidió hacerlo aprovechando ese camino, ya que era un lugar muy concurrido debido a las fuentes cercanas. Si plantaron cinco hileras de árboles. El camino central era para pasear y los de los lados para la circulación de los coches de caballos y carros. Hacia 1840, el paseo se convertiría en uno de los principales centros de diversión y esparcimiento de los barceloneses, a la vez que de vía de comunicación entre la Gracia que crecía y alcanzaba la independencia de Barcelona en 1850. Había gente en todo momento, con mucho tráfico de carros y diligencias arriba y abajo. A ambos lados del paseo crecían como setas los merenderos, cafés, jardines con teatros y atracciones de todo tipo. Es en 1860 cuando el gobierno de Isabel II impone el plan de Ildefons Cerdà para urbanizar la llanura más allá de las murallas. De todo lo previsto, casi sólo hemos salvado las calles con árboles. Una muestra del desbarajuste de las alturas lo tenemos en el Paseo de Gracia mismo donde no hay ninguna casa igual, sin embargo fue este paseo el pionero de la urbanización y en torno suyo se hicieron las primeras casas, aunque tanto poco a poco que parecía que nadie osara ser el primero de hacerse-la a ella. Poco a poco, los barceloneses más ricos se fueron haciendo verdaderos palacetes y la burguesía le fue entrando el gusanillo de dejar los viejos y oscuros palacios del barrio de San Pedro y hacerse una casa nueva. No será hasta que salen las primeras generaciones de la Escuela de Arquitectura de Barcelona (creada en 1875) que aparecerá la arquitectura modernista. Caminar por el Paseo de Gracia es pasear por el modernismo catalán. Desde sus bancos hasta sus farolas, pasando por casi todos los edificios del paseo, son todos un buen ejemplo de la arquitectura catalana-modernista. En la manzana de la Discordia, en el chaflán de la parte baja, Domènech i Montaner hacer la casa Lleó Morera (1905), más arriba, está la casa Amatller (1900) obra temprana de Puig i Cadafalch. Junto a la casa Amatller hay casa Batlló, de Gaudí (1905-1907), también de este es la casa Milà.
El emblemático Paseo de Gracia y la no menos reconocida Rambla de Cataluña se han convertido, sin duda, dos de los ejes vertebradores más importantes de la ciudad de Barcelona. El arte, la cultura, la historia y, naturalmente, el comercio conviven en estas dos calles, convertidos desde hace muchos años en símbolos inequívocos de la ciudad. Algunas de las más prestigiosas firmas internacionales, así como algunos de los comercios con más renombre de Barcelona se reparten a lo largo de estos dos excelentes paseos de donde han surgido algunas de las ideas y proyectos comerciales más importantes y con más repercusión en la ciudad.
Querido amigo, los párrafos de carácter histórico que me han permitido enmarcar la importancia del paseo están elaborados a partir del libro El Eixample de Josep Coromines (1988) y la referencia al eje comercial lo dice, textualmente, el Ayuntamiento de Barcelona, el mismo que constituyó el año 1993 el Consorcio Turismo de Barcelona - entidad que promueve el "Barcelona Shopping Line" - junto con la Cámara de Comercio de Barcelona.
Queriendo como se quiere promover el turismo de calidad en Barcelona, siendo el Paseo de Gracia una de las calles básicos del "Barcelona Shopping Line", siendo como es esta calle uno de los más caros de Europa, teniendo la historia y la monumentalidad que tiene y siendo un espacio emblemático de la ciudad, como es posible que no haya una iluminación navideña como toca? Como decía al principio, alguien ha comparado el Paseo de Gracia con los Champs Elysées, nadie con responsabilidades ha visto nunca esta calle parisino en Navidad? Nadie ha visto el Unter Den Linden de Berlín, o la Trafalgar Square de Londres o el Rockefeller Center de Nueva York? Al menos siempre nos quedarán los hoteles. Por cierto, felicidades en el Hotel Majestic que año tras año nos ilumina el Paseo de Gracia con Valencia.
Josep Albet
Director de ALBET CONSEJEROS BCN



















