Estimado lector, el United Nations Environment Progamme (UNEP), creado en 1972 - 36 años hablando del medio ambiente y donde hemos llegado! - Está promoviendo, desde octubre pasado, la Green Economy Initiative to Get the Global Markets Back to Work que quiere aprovechar la coyuntura económica internacional vivida en 2008 para promover el tránsito hacia una economía verde. Pero además del UNEP, me parece detectar una cierta corriente de opinión que se hace eco de la idea de un Green New Deal (500.000 entradas en Google), lo coge fuerza justo antes del verano promovida por la New Economics Foundation (NEF). Su concepto básico es aprovechar las circunstancias, no para cambiar el sistema capitalista, sino que aprovechando, generar crecimiento y riqueza en un mundo sostenible.
Esto me ha hecho recuperar un informe de la OCDE que cayó en mis manos el año 2000: The Future of the Global Economy: Towards a Long Boom? (1999). La síntesis del informe era que se estaba dando una confluencia histórica de factores tecnológicos, sociales y económicos que podían hacer que la media de la renta per cápita global pudiera ser superior al 3% - quizás dirás que qué capacidad predictiva tuvieron estando como estamos -. Tres serían las causas concretas, la correcta o incorrecta gestión de las que podía determinar la expansión, pero también la recesión. Estas causas eran: 1) el desarrollo de una sociedad y una economía global basada en el conocimiento, 2) el surgimiento de una economía global basada en el comercio internacional y en los flujos de inversiones y tecnología, y 3) la búsqueda de un medio ambiente global sostenible. La orientación en la dirección que favoreciera una expansión económica continuada dependería de las políticas públicas que los diferentes estados llevaran a cabo y que debían estar encaminadas a generar un largo período de acuerdos y de convergencia de sistemas, que permitieran con posterioridad , y una vez alcanzado un nivel global de progreso tecnológico, de integración de mercados y de aumento de la productividad, re orientar las elecciones hacia el sostenimiento medioambiental, y esto requeriría de dos grandes líneas de actuación: una, que fomentara la creatividad y facilitara el cambio, sobre todo a través de iniciativas que apoyaran a la gente para experimentar, innovar y correr riesgos, tanto localmente como globalmente, y otra, que promoviera un nuevo marco global para la acción cooperativa más libre , que fuera encaminada más allá de la reducción de conflictos.
Estas aportaciones de la OCDE de 1999 recuperaban la metodología económica de los ciclos de Kondratieff (1892-1938) - rescatada por Schumpeter (1883-1950) en los años treinta - que duran entre cincuenta y sesenta años y que se inician por un conjunto de innovaciones básicas que provocan una revolución tecnológica, la que da lugar, a su vez, a nuevos sectores económicos. Ya pasó en 1850 con el telégrafo y la energía eléctrica; en 1914 con la radio y la electrónica, y en 1973 con los computadores y las tecnologías de la información. Y ahora puede estar pasando otra vez, pues esas tres revoluciones son el origen de la revolución de la información en la que estamos inmersos y que debería durar hasta el 2025, según los autores.
Si estos tienen razón, la época actual de crisis podría quedar en la historia como un diente de sierra en la gran ola de crecimiento. Posiblemente, lo que está pasando, sea una sacudida necesaria para cambiar las políticas equivocadas que el informe ya apuntaba y sea también el motivo que permita incorporar la tercera causa que puede favorecer el crecimiento: la búsqueda de un medio ambiente global sostenible. En este sentido, la idea del Green New Deal y la iniciativa del UNEP dan una coherencia a todo que hay que tener en cuenta. Valdrá la pena está dispuestos a los acuerdos internacionales.
Sin embargo, sin embargo, ya hay empresas que están apostando por este futuro, como es el caso de General Electric, que en mayo de 2005 promovió una nueva área estratégica: Ecomagination . Una clara voluntad de ligar estrechamente los intereses de los accionistas, los clientes y la sociedad. Mercado y empresa no son antagónicos con la ecología; aparecen nuevas necesidades y seguro que hay quien está dispuesto a satisfacerlas, abriéndose nuevas oportunidades para grandes y pequeños.
Josep Albet
28-11-2008
Ver también el artículo El cambio climático. Una oportunidad (noviembre 2006)



















